Sientiendo nostalgia de los montes y los valles del norte , del este y del oeste que no había podido visitar...
Una mañana, unos días después, cuando Teinosuke se había marchado al trabajo y Sachiko estaba limpiando su estudio, esta vio una hoja de papel sobre el escritorio. En el margen, al lado de varias líneas en letra curvada, había este poema:
Cerca de Kioto, en un día de Abril:
"Las bellezas se reúnen en traje de fiesta.
Pues los cerezos están en flor en saga,
en la antigua Miyako.
A Sachiko le gustaba la poesía cuando iba al colegio y recientemente, por influencia de su marido, se había acostumbrado a anotar los poemas cuando se le ocurrían. El de Teinosuke captó su interés. Un verso que no había sido capaz de terminar en el santuario de Heian en aquel momento lo completó en su mente:
Bajo las flores que caen, en el Santuario de Heian:
"Las flores de los cerezos que al caer
nos abandonan para que
lloremos a la primavera
las ocultaré aquí, en mi manga.
Lo escribió al lado del verso de Teinosuke y dejó el papel tal y como lo había encontrado. Teinosuke no dijo nada cuando llegó a casa por la tarde, y la propia Sachiko se olvidó por completo del poema. A la mañana siguiente, cuando se puso a limpiar el estudio, encontró otro poema, escrito a continuación del suyo. Quiza sugería una revisión.
Permitidme que esconda por lo
menos un pétalo.
En la manga de mi traje de
contemplar las flores,
para que pueda recordar la
primavera.
-Las hermanas Makioka de Junichiro Tanizaki-

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